Rubio Salas Corporation ‘The Power of Red Hand’ / Valses marcianos

Proyecto Cantarrana (rades@grada.es)

A ritmo de un vals marciano llega el momento de que se vayan acercando las parejas de replicantes para iniciar el baile. El viernes 22 de febrero de 2019, horas antes de remitir estas líneas musicales a esta nuestra revista Grada, tuvimos la gran fortuna de asistir a un concierto de los que dejarán huella. Fue en Cáceres. En el entorno de La Madrila. En el Boogaloo Café. Rubio Salas Corporation, es decir, Medín Killian, Albert Hernández y el propio Rubio Salas presentaban este fantástico disco, ‘The Power of Red Hand’. Llevamos mucho tiempo siguiendo a Rubio Salas. Y llega ahora ‘The Power of Red Hand’. Un sorprendente proyecto personal. Sería una pena que esta pequeña maravilla acabe difuminándose entre las marcas de identidad que mantiene Rubio Salas con Da o Fônal o, incluso, con esa aventura interdisciplinar de Poética Sonora Project, en la que se conjugan la música y los versos. Ya sabemos que los guitarreos de Salas aportan frescura e irreverencia al electro que propone Fônal y que tanto nos gusta. Ya sabemos también que resulta difícil separar su fantástica línea de cuerdas en los discos de Da y sus inolvidables ‘Lágrimas de sal’. Sabemos también que tanto el uno como el otro son proyectos ya consolidados y que sitúan el panorama musical de nuestro Oeste en altas cotas y torres recias de creación sonora. Pero encontrarse, de golpe y sopetón, apenas con el año recién iniciado, con un disco como ‘The Power of Red Hand’ nos conmueve y nos emociona, y nos transporta a los mundos espaciales donde confluyen las guitarras eléctricas y las evocaciones marcianas. Es un disco que celebramos como si se tratara de un gran himno a eso que llaman Space Rock, con trazos de rock industrial a veces, o con ecos profundos de energía creadora en otros momentos.

En ‘The Power of Red Hand’ Rubio Salas evoca atmósferas oscuras, de lugares vacíos y de pequeñas suites rockeras, de canciones enérgicas y oxigenadas. Temas que vuelan a la velocidad de las estrellas, que dictan las reglas del papel o los caminos de la secta humana. ‘The Power of Red Hand’ es, en suma, un disco que lucha en buena lid con los hijos del mercado. Y con él disfrutamos en bucle. Porque será, sin duda, uno de los mejores discos de 2019, que contiene momentos sublimes como ‘Lights around me’ o esa delicia de ‘Empty space’. Alabada sea la herencia setentera que nunca se fue de nuestras vidas. El concierto tuvo momentos de belleza sublime, de riff de guitarras y aires psicodélicos, y de una ejecución magistral del trío de la corporación. Como siempre, y como no había tributos ni covers de verbena de fiesta municipal, nos contábamos con las manos los que asistimos al ritual espacial. Por un rato nos imaginamos las imágenes arrolladoras de Blade Runner. Una guitarra, un bajo, una batería y algunos pedales. Paquete básico. Una guitarra, un bajo, una batería y algunos pedales. Deslumbrante. Conmovedor. Hecho en Olivença. Raia pura.